Qué es Toggl Track
Toggl Track es una herramienta de control de tiempo diseñada para que medir tus horas sea tan sencillo como pulsar un botón. Arrancas el cronómetro cuando empiezas una tarea, lo paras cuando terminas y la app va acumulando el tiempo por proyecto, cliente y etiqueta. Al final del mes tienes una foto exacta de en qué se te ha ido el día.
Para quién es
Está pensado para autónomos que facturan por horas o que, aun cobrando por proyecto, quieren saber si sus tarifas cubren el esfuerzo real. Diseñadores, desarrolladores, consultores, redactores y cualquiera que quiera dejar de calcular sus horas "a ojo" sacarán partido inmediato. También sirve para detectar en qué tareas se te escapa el tiempo sin que lo factures.
Funciones destacadas
- Cronómetro de un clic: inicia y detiene la cuenta del tiempo sin menús ni pasos intermedios.
- Proyectos y etiquetas: clasifica cada bloque por cliente, proyecto y tipo de tarea para entender tu reparto de horas.
- Horas facturables vs no facturables: marca qué tiempo va en la factura y descubre cuánto trabajo gratis estás haciendo.
- Informes detallados: genera resúmenes por semana, mes o cliente que puedes exportar y adjuntar a tus facturas.
- Apps multiplataforma: trabaja desde web, móvil y escritorio con sincronización automática entre dispositivos.
- Extensión de navegador: lanza el cronómetro directamente desde las herramientas que ya usas en el navegador.
- Registro retroactivo: añade o ajusta entradas a mano cuando se te olvide darle al play.
Precios
Toggl Track destaca por un plan gratuito especialmente generoso, suficiente para la mayoría de autónomos que trabajan solos. Los planes de pago, orientados a equipos y a funciones avanzadas de facturación e informes, se cobran por usuario y mes con tarifas aproximadas en torno a los 9-10€. Para el detalle actualizado y las diferencias entre planes, consulta su web.
Veredicto
Toggl Track es probablemente la forma más cómoda de empezar a medir tus horas en serio, y su plan gratuito basta para muchos autónomos. La gran ventaja es la ausencia de fricción: pulsas un botón y listo. El punto débil es el de todo cronómetro manual, que depende de tu disciplina para acordarte de iniciarlo, y que las funciones más potentes quedan reservadas al pago.